Nuestra opinión editorial sobre qué hace bien y qué hace mal esta máquina.
La Bambino Plus es la máquina para quien ya ha decidido que el molinillo va aparte. Sage se quita el molinillo de encima, aprovecha el espacio y mete lo que de verdad importa: un sistema ThermoJet que la deja lista en tres segundos y un control PID que clava los 93 °C.
La varita de vapor es su otra mitad. Es automática, pero no es un panarello: texturiza leche de verdad, con temperatura y densidad seleccionables, y produce microespuma con la que se puede dibujar. Para quien quiere buenos capuchinos sin pasar meses aprendiendo a vaporizar, es probablemente la mejor solución del mercado a este precio.
Trabaja con 54 mm, la medida de Sage. Hay accesorios, aunque menos que en 58. Y viene con los dos tipos de cestillo, así que puedes empezar con los presurizados y pasarte a los normales cuando tengas molinillo.
El aviso que aparece en las reseñas y conviene tomarse en serio: sumar esta máquina más un molinillo decente te acerca al precio de una Barista Express. Si no quieres dos aparatos, esa comparación te interesa. También hay quejas recurrentes con los avisos de descalcificación.