¿Qué cafetera encaja contigo?
Seis preguntas sobre cómo tomas el café, no sobre marcas ni tecnicismos. Al final te decimos qué máquina del catálogo encaja mejor, por qué encaja y qué no te va a dar.
1. ¿Cómo te imaginas tu café de cada mañana?
Esta es la pregunta que más cambia el resultado.
- Con su ritual. Moler, prensar, ver salir el chorro. Me apetece aprender y trastear.
- Buen café, sin ceremonia. Quiero calidad, pero no pelearme cada mañana con la molienda.
- Un botón y a otra cosa. Por la mañana no quiero pensar ni limpiar nada.
2. ¿Y la leche?
Aquí se decide el tipo de vaporizador, que es media compra.
- Solo espresso. Café solo o americano. La leche me da igual.
- Con leche a diario. Cortado, capuchino o latte, sin florituras.
- Quiero hacer latte art. Microespuma de verdad, aunque tenga que practicar.
3. ¿Hasta cuánto quieres gastar?
Filtra de verdad: no te recomendamos nada por encima de tu tope.
- Menos de 150 €. Quiero probar sin arriesgar.
- Entre 150 y 350 €. El rango donde está casi todo.
- Entre 350 y 700 €. Busco una máquina para años.
- Lo que haga falta. Si merece la pena, me estiro.
4. ¿Qué pasa con el molinillo?
El molinillo cambia la taza más que la propia cafetera.
- Ya tengo uno. O pienso comprarlo aparte.
- Que venga en la máquina. No quiero dos aparatos en la encimera.
- Compraré café molido. No me quiero complicar con granos.
5. ¿Te importa esperar a que caliente?
Las calderas tardan más en arrancar, pero dan una temperatura mucho más estable.
- Nada, si el café sale mejor. Busco la excelencia en la taza.
- Prefiero que esté lista ya. Voy con prisa por las mañanas.
6. ¿Cuántos cafés salen de ahí al día?
Cuanta más gente, más importa el depósito y el aguante.
- Uno o dos, para mí. Soy el único cafetero de la casa.
- Tres o cuatro. En casa hay más gente.
- Muchos, esto parece un bar. Cafés seguidos y varias personas.
¿Prefieres mirarlo tú mismo?
La guía de compra explica los cinco conceptos que deciden casi todo, y el comparador pone las máquinas una al lado de la otra.